Ayer todos esperábamos que Underworld terminará por encender a un público un tanto amormado, seguimos esperando, o eso o la pasta que pagamos de vuelta. Y es que lo que se encendió al final fueron neumáticos y plásticos que alguien prendió justo antes de entrar en escena los de Underworld. La tarde en general fue bastante... extraña, al llegar al estadio de béisbol donde se celebraba el festival nos encontramos con que debíamos recorrer una especie de camino para reses en el que se comprobaba una y otra vez que nuestra entrada no era falsa y donde se nos daba por todos lados miles de panfletos, ofrecimientos para saltar en camas elásticas, etc. Yo me crucé toda, cuando por fin llegamos a la arena tan solo quería no ver a nadie, relajarme, beber una cerveza y escuchar buena música. Llegamos a tiempo para ver a uno de los grupos griegos de punk, un punk que nada tiene que ver con el que a mi me gusta, vale que eran buenos, pero a esa hora, con una solaja del carajo, poquita gente y todos sentados, como que uno no se emociona fácilmente. Justo después, sin casi tiempo para respirar, Madness llenó el estadio con su locura, todos los allí presentes se juntaron cerquita del escenario para bailar a ritmo de ska. De repente, cuando todo parecía que empezaba a funcionar un mogollón de gente llenó el estadio, la organización debido a el fracaso de la venta de entradas había decidido abrir las puertas a todo el mundo, oye, que me parece bien, que la entrada costaba muy cara, pero ¿Qué pasa con los que pagamos? ¿Somos los tontos de la fiesta?. Tras el aluvión de peña y la puesta en escena de los Beasties Boys, todos estábamos ya listos para lo mejor de la noche, Underworld. Beasties Boys nos regalaron una hora y cuarto de inolvidables momentos, indescriptible. Al cumplirse la hora de actuación de los bestiales una gran columna de humo asomaba justo detrás del público, los Beasties Boys abandonaron el escenario y un tipo salió a decirnos que uno de los de Underworld se había lesionado y que se suspendía la actuación, como si fuésemos tontos o algo. Mucha gente empezó a marcharse, mis amigos de Atenas no recuerdan ningún concierto que haya tenido tanta asistencia, todos observábamos a los otros que se marchaban, así tan fácil, te dicen que el tipo se le cambó un dedo y no puede actuar y tú dices "pues nada me voy a mi casa, gracias por todo, ¿Quieres otros 60€?", la cosa empezó a ponerse fea, siete columnas de humo negro rodeaban el estadio, todos empezamos a salir del lugar, escuchamos al mismo tipo al micrófono aconsejándonos abandonar el recinto la más rápidamente posible, lo que nos faltaba, vaya guasa.
No vuelvo, y no soy la única, a salir aquí en Grecia, me guardaré la pasta, me quedaré tranquilita en mi casa, y el año que viene me voy al Sonar o a cualquier otro festival fuera de aquí, ya está bien de tanto cachondeo. Tengo derecho a la fiesta pero no a una como ésta!
Últimas noticias: dicen que lo que se quemó fuera del recinto no fueron neumáticos sino coches con molotov y eso, dicen que fueron anarquistas pero eso ya no me lo creo tanto, no le encuentro sentido, además aquí la culpa de todo lo que pasa siempre se la echan a los anarquistas (¿A qué me suena eso?)
Algunos vídeos de lo de ayer:


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